Los últimos días mis acciones, lejos de dejarme alguna satisfacción, logran por confundirme mas. Hace dos noches que hablé con él, pensé que a lo mejor me iba sentir bien por contarle mis grandes anécdotas y mis victorias inciertamente locas, intentándolas llenar con caricias falsas llenas de soledad.
No sé que me pasa. Por una parte, disfruto estar entre los brazos de aquel hombre, pero por otro lado no dejo de pensar en el otro que ha robado mis sueños.
Esta necesidad de sentirme amada y deseada, me esta llevando al vacío profundo. Pienso que no es correcto, pero ya no se ni que es correcto o incorrecto a estas alturas.
Por momentos, quisiera que llegará algún ser, y bebiera cada gota de mi cuerpo, que con sus besos me succionara todas las fuerzas y quedarme postrada en la cama, con la única sensación que cubre mi alma... sus caricias.
La desconexión del cuerpo y la mente (conciencia)
Hace 3 meses



